Hay algo curioso que está pasando en los últimos años: estamos volviendo a lo básico. No por nostalgia, sino porque tiene sentido.

En un momento en el que todo es rápido, inmediato y muchas veces excesivo, empezamos a valorar lo contrario: lo sencillo, lo que funciona y lo que no necesita explicarse demasiado.

Y en el cuidado personal, eso se nota especialmente.

Lo tradicional no es antiguo, es inspiración

El jabón ha acompañado a las personas desde hace miles de años. No es una tendencia nueva, ni algo que haya aparecido ahora. Es, probablemente, uno de los productos más básicos que existen en el cuidado personal.

Y, sin embargo, sigue teniendo esa capacidad de enamorarnos y transportarnos con sus aromas.

Por eso, un jabón tradicional bien hecho limpia, respeta la piel y también tiene, por qué no, la capacidad de inspirar.

Pardo 1927: el valor de la tradición

Desde 1927, en Pardo llevamos casi un siglo dedicándonos al cuidado de la piel. Con el tiempo hemos ido creciendo y ampliando nuestra gama de productos, adaptándonos a nuevas necesidades, pero siempre manteniendo esa forma de hacer las cosas basada en lo sencillo y en lo que realmente funciona.

Esto se traduce en algo muy simple: productos que no necesitan reinventarse constantemente para funcionar. Justo lo que ocurre con nuestros jabones tradicionales, cuyas fórmulas y elaboración siguen inspirándose en nuestros orígenes.

Pardo Vintage: una forma de reinterpretar lo de siempre

Dentro de esa idea de tradición, la línea Pardo Vintage va un paso más allá. No son solo jabones. Son parte de nuestra historia familiar.

Cada pastilla está inspirada en un lugar, en una historia, en un recuerdo. Y es que detrás de Pardo Vintage hay un origen muy especial: es una línea creada como homenaje a Basilia Escarpa, fundadora de la primera jabonería Pardo junto a Miguel Pardo en 1927. Abuela y bisabuela de la familia que hoy sigue al frente de la marca, su historia está muy presente en esta colección, donde cada aroma conecta con esa idea de tradición, memoria y origen.

No es solo un jabón de excelente calidad. Es una carta de amor a la mujer que hizo posible lo que Pardo 1927 es en la actualidad.

Aromas que cuentan historias

Pardo Vintage es el reflejo de la vida de Basilia, que recorremos a través de sus aromas. No es una colección uniforme, sino una selección de fragancias tan distintas como los diferentes momentos que componen una vida. te invitamos a descubrirlas y a elegir la que más conecta contigo.

Dentro de la gama encontramos propuestas más frescas y ligeras, como Castellón (mandarina y pomelo) o Valencia (mandarina y jengibre), que tienen ese punto cítrico que resulta muy fácil de usar en el día a día.

También hay opciones más afrutadas y con un toque más dulce, como Málaga (mango y frambuesa), Granada (mora y papaya) o Barcelona (grosella y nenúfar), que aportan una sensación más envolvente, pero sin resultar pesadas.

Si te gustan los aromas más suaves o equilibrados, Gijón (manzana y ciruela) funciona muy bien, con ese perfil limpio y cómodo que no cansa.

Por otro lado, están los más florales y delicados, como Ibiza (bergamota y violeta), Sevilla (lavanda y jazmín) o Madrid (fresa y violeta), que tienen un punto más elegante, pero siguen siendo fáciles de integrar en la rutina.

Y para quienes prefieren algo más cálido o con más carácter, Benidorm (rosa y sándalo), Tenerife (higo y gardenia) o Alcarria (verbena y lavanda) aportan una sensación más envolvente, sin llegar a resultar intensos.

¿Quieres probarlos? Puedes encontrarlos aquí.

 

FAQ

¿Por qué están volviendo los jabones tradicionales?
Porque responden a una necesidad actual de simplificar. Son prácticos, duraderos y ofrecen una experiencia más directa y sensorial, algo que cada vez se valora más en el cuidado personal.

¿Qué aporta un jabón sólido frente a otros formatos?
Ofrece una experiencia más física y consciente. El contacto directo, la espuma y el aroma hacen que el gesto sea más sensorial, además de ser una opción más duradera.

¿Qué hace especial a la línea Pardo Vintage?
Su inspiración en lugares y recuerdos. Cada jabón tiene una personalidad propia, con aromas que evocan sensaciones distintas, convirtiendo la limpieza en una experiencia más completa.

¿Es solo una cuestión de tradición?
No. Aunque parte de una base tradicional, también responde a una forma actual de consumo: elegir productos más simples, funcionales y que aporten valor en el uso diario